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Miles de obreros, campesinos y vecinos de la ciudad boliviana de El
Alto demandaron hoy justicia frente a la embajada de Estados Unidos en
La Paz.
El multitudinario mitin es de protesta por el otorgamiento de asilo
político al ex ministro de defensa, Carlos Sánchez Berzaín, acusado
aquí de genocidio.
Fuera embajador Philip Goldberg y sus lacayos, Justicia EL Alto de
pie, nunca de rodillas eran algunas de las consignas que vitoreaban
los manifestantes, encabezados por los Ponchos Rojos (líderes
populares).
Los participantes en la multitudinaria congregación reclamaban que
también el ex mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada, fuera castigado
por la masacre de octubre de 2003 y fuera extraditada del norteño
país, donde permanece exiliado.
Luis Ramos, secretario de conflictos en la Federación de Juntas
Vecinales, dijo a Prensa Latina que la medida de presión responde a la
decisión de Washington de dar cobija a criminales que respaldaron la
represión policial de hace cinco años, con saldo de 68 muertos y más
de 400 heridos.
Aquí están familiares de las víctimas y sus hermanos de El Alto que
reclamamos que esas ex autoridades vayan a la cárcel de Chonchocoro
(prisión de máxima seguridad). No pueden andar impunes por el norteño
país, remarcó.
Por su parte, Edgar Patana, secretario ejecutivo de la Central
Obrera Regional (COR), indicó que la marcha y el mitin de este lunes
es la primera de una serie de protestas, debido a la molestia
existente por la arbitraria decisión de la justicia norteamericana.
También Rolando Cruz, dirigente gremial alteño, señaló que los
manifestantes llegaron a rodear a la sede diplomática en reclamo que
se arríe la bandera estadounidense.
"No permitiremos más que la injerencia de Estados Unidos en asuntos
internos de Bolivia, como ha quedado demostrado, traiga más violencia
y humillación", remarcó.
Cruz afirmó que la protesta responde además a las agresiones a 30
campesinos en la ciudad de Sucre, el pasado 24 de mayo, durante la
celebración del aniversario 199 del Grito Libertario de América.
Eran grupos violentos dirigidos por el Comité Interinstitucional,
opositor al gobierno de Evo Morales, como otras agrupaciones que son
patrocinadas por la embajada estadounidense, denunció.
La pasada semana, el canciller boliviano, David Choquehuanca,
informó que el gobierno presentará ante Washington una denuncia formal
sobre este caso, tras convocar a su representante en la Paz, Philip
Goldberg.
De acuerdo con el diplomático, el ex ministro de defensa goza de
ese beneficio desde marzo de 2007, lo cual desconocían las actuales
autoridades.