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El presidente estadounidense, George W. Bush, inicia hoy su última
gira por Europa con una visita a Eslovenia, sede de la Cumbre de su
país y la Unión Europea (UE).
La reunión de mandatarios en Liubliana será el plato fuerte del
periplo Bush, quien también viajará a Alemania, Italia, Francia, Gran
Bretaña, el Vaticano e Irlanda del Norte.
Bush visitará esta capital, pero el programa de encuentros se
asemeja más al de un gobernante estadounidense fuera de la Casa
Blanca, comenta el canal de televisión Deutsche Welle.
En Berlín no se esperan grandes protestas, pues Bush ni siquiera es
popular en el sentido negativo, afirman los medios capitalinos.
La batalla entre los candidatos presidenciales estadounidenses, el
demócrata Barak Obama y el republicano John McCain, relegó a un
segundo plano la gira europea de Bush, destaca la prensa local.
El legado negativo dejado por el jefe de la Casa Blanca es una
opinión compartida por varios sectores políticos alemanes.
Así, el coordinador de los nexos germano-estadounidenses, el
socialdemócrata Karslen Vigl, declaró al diario Slullgarier Zeitung
que Bush urdió la guerra contra Iraq sobre la base de hechos dudosos y
sin el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU .
El jefe de la bancada de los Verdes en el Parlamento, Juergen
Tritlin, estimó que el mandatario norteamericano empeoró claramente al
orbe.
La guerra contra Iraq, la prisión en la base estadounidense en la
bahía de Guantánamo y las torturas en la cárcel de Abu Ghraib no sólo
dañaron la imagen de Washington en el mundo musulmán, sino en
Occidente, declaró el experto democristiano Echarl von Klaeden.