La selección de Francia, submonarca del mundo, debutó hoy con un
decepcionante empate sin goles ante Rumanía, en el primer partido
del grupo de la muerte de la Eurocopa 2008 de fútbol.
Sin la presencia del ex-astro Zinedine Zidane, quien los guió en
los últimos 10 años en todos los tornes internacionales, los
ahijados de Raimond Domenech arrancaron con una magra igualada
frente al menos fuerte de los cuatro elencos de la llave C.
En los primeros instantes del encuentro, escenificado en el
Letzigrund Stadium, de Zurich, los galos salieron impetuosos, de la
mano de su mediocampista Frank Ribery, pero la defensa de los
rumanos se mostró organizada en todas las zonas.
Ambos elencos brindaron unos primeros 45 minutos con ritmo
acelerado, pero les faltó claridad en el último pase de cara al arco
contrario para inaugurar el marcador.
En el minuto 34 del juego, el delantero Nicolás Anelka falló sin
marca de cabeza ante el guardameta Bogdan Lobont, luego de recoger
un centro desde la izquierda de Ribery, en lo que parecía la ocasión
más clara del partido.
Sin goles se fue la mitad del encuentro, cuya segunda parte
devino igualmente férrea lucha en todos los sectores, aunque la
esperada diana nunca llegó.
Fue este el primer duelo sin goles de la Eurocopa 2008, al
mostrar a unos galos apenas vistos en el área de peligro de los
rumanos, quienes a pesar de exhibir disciplina táctica evidenciaron
demasiada dependencia del delantero Adrián Mutu, anulado en los 90
minutos.
En el otro juego de esta jornada, Italia, campeona del mundo,
enfrentará a la siempre difícil Holanda en Berna, capital de Suiza,
sede de la cita compartida con Austria