El presidente de Estados Unidos,
George W. Bush, manipuló la información de inteligencia para
justificar el ataque a Iraq al acusar a Bagdad de tener vínculos con
terroristas, denunció hoy un comité del Senado.
Un informe del Comité de Inteligencia de la cámara alta destaca que
el Ejecutivo evitó publicar otros documentos secretos que negaban ese
criterio.
La Casa Blanca aprovechó sus facultades para desclasificar de forma
selectiva textos sensibles para defender la necesidad de un ataque,
afirmó el presidente de ese órgano legislativo, el demócrata John
Rockefeller.
Bush y sus asesores realizaron una incesante campaña pública a raíz
de los atentados del 11 de septiembre para utilizar la guerra contra
la organización Al Qaeda como justificación para derrocar al
mandatario Saddam Hussein, agregó.
Rockefeller señaló que esos argumentos "condujeron a la Nación a
una guerra con falsas pretensiones".
Sin embargo, esas acusaciones nunca fueron probadas por los
organismos de inteligencia norteamericanos, destaca el informe
senatorial.
Tras su publicación, el líder de la mayoría demócrata en el Senado,
Harry Reid, señaló que ese texto confirma la campaña de mercadeo
engañosa para apresurar al país a ir a un conflicto.
Para Reid, esa estrategia es parte de una serie de errores de
juicio graves cometidos por la administración republicana, que han
causado severos daños a la seguridad nacional.
Ante esa situación, opinó, necesitamos "un rumbo estratégico nuevo
y una política pública internacional nueva que fortalezca a Estados
Unidos en vez de engañar a los estadounidenses".
Sin embargo, la Casa Blanca y los republicanos rechazaron el
documento al considerarlo parcializado y partidista, en alusión a la
mayoría demócrata en el Comité.