Actualizado 12:45 p.m. hora local

Compás de espera por Declaración de Roma

ROMA, 5 de junio (PL).— Cabildeos de última hora marcan un compás de espera por la Declaración de Roma, el documento que adoptarán las delegaciones participantes en la Cumbre sobre Seguridad Alimentaria que termina hoy aquí.

El director general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf, trataba de alcanzar una fórmula de consenso en medio de posiciones encontradas entre el bloque del Sur y los países desarrollados.

Según fuentes diplomáticas, los expertos estuvieron hasta la madrugada intentando encontrar un acuerdo sobre el texto, que para muchos no será el ideal pero tendrá el mérito de colocar el problema de la hambruna entre las prioridades internacionales.

La idea de un compromiso concreto mundial, en especial de las naciones con mayores recursos, parece limitarse de momento a donaciones o préstamos blandos y con bajos intereses, que desvirtuan la trascendencia del asunto.

Frases impactantes como la del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de que no se puede perder tiempo en una batalla por la salvación de la humanidad, o del Papa Benedicto XVI, tuvieron gran impacto mediático.

Su Santidad fue muy claro en su mensaje a la cita, al subrayar que el hambre y la desnutrición son inaceptables en un mundo que dispone de niveles de producción, recursos y conocimientos suficientes para poner término a ese tipo de dramas y consecuencias.

Es claro que no ha madurado la conciencia internacional frente a los peligros que nos acechan (...) no creo que se darán aquí soluciones reales, cuando más marcará un camino para continuar el proceso, dijo un delegado cubano.

 

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