Elio Revé Matos es uno de los más prolíficos músicos cubanos y
quizás de los primeros que se adentró en uno de los ritmos raigales
de la nacionalidad cultural del país, lo recreó y popularizó a nivel
internacional.
Tales virtudes fueron destacadas en el acto de donación al Museo
Nacional de la Música de las primeras pailas con las que él tocó
desde 1956 —cuando introdujo el Changüí en La Habana—, obsequiadas
por Elito Revés Duvergel, su hijo y Nidia Duvergel, su viuda.
En presencia de Abel Acosta, viceministro de Cultura y presidente
del Instituto Cubano de la Música, el musicólogo Jesús Gómez Cairo,
director del Museo, señaló que esta institución calificada por
muchos como el templo de la música cubana, atesora instrumentos y
otras pertenencias de músicos célebres por lo que esta donación
llena de alegría a todos.
Tras agregar que los instrumentos estarán en la sede provisional
del Museo (Obrapía No. 509 entre Bernaza y Villegas, La Habana
Vieja), Gómez Cairo destacó que la biografía de Elio Revé
(Guantánamo, 23 de junio de 1930–Limonar, Matanzas, 23 de julio de
1997) es conocida y que, junto a su trascendente obra autoral, uno
de sus mayores legados es haberse identificado con los valores
culturales de su región natal, tan aportadora a nuestra música.
Elito, visiblemente emocionado, reconoció que su padre siempre lo
orientó en este sentido y era un deber suyo hacer esta entrega, pues
refleja parte de su vida, que es también la de su país al cual le
fue fiel.
La ceremonia cerró al estilo de un típico Changüí, con la
actuación del Grupo Changüí de Guantánamo, que viajó a La Habana
para la ocasión; al que, tras interpretar Padre nuestro, Canto a
tu memoria y otros números —sentido homenaje a Elio—, se unieron
el tresero Pancho Amat, Ricardo Abreu (Papín), otros destacados
músicos y, finalmente, los integrantes del Charangón de Revé y otros
que pasaron por su nómina, como Pupy Pedroso.