La construcción en Cuba de edificios en cuyo diseño está implícita
la utilización de estructuras pasivas solares contribuye al uso
eficiente de la energía, aseveró hoy Víctor Bruno Henríquez,
investigador auxiliar de CUBASOLAR.
Al intervenir en el I Taller de Medio Ambiente y Salud
correspondiente a las dos provincias habaneras y el municipio especial
Isla de la Juventud, el funcionario destacó que esa técnica protege
mejor a las personas de los rayos solares y posibilita el enfriamiento
de la instalación.
También permite la iluminación natural en los interiores de los
locales y la vista hacia el exterior del inmueble, acotó.
Entre las edificaciones cubanas con este proyecto se encuentran la
Facultad de Economía de la Universidad de La Habana, la sede del
Ministerio de la Industria Básica y el Centro Nacional de
Investigaciones Científicas (CENIC).
Henríquez puntualizó que es preciso utilizar soluciones y modelos
arquitectónicos acordes al clima tropical cubano, abundante en altas
radiaciones la mayor parte del día.
Precisó que no se deben copiar los estereotipos occidentales de las
sociedades de consumo donde fabrican casas supercerradas y
acristaladas, las cuales no favorecen la circulación del aire y
requieren de una gran inversión en equipos de climatización.
CUBASOLAR es una organización no lucrativa, fundada en 1994, que
promueve el uso de las fuentes renovables de energía para el
desarrollo sostenible y crear una conciencia energética en el país.
En este evento intervienen profesionales de la salud, del
Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, estudiantes y
organismos de la Administración Central del Estado.