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Varias instituciones bolivianas inician hoy los preparativos del
diálogo conciliador convocado por el Congreso, en medio de los
condicionamientos puestos por la opositora alianza Poder Democrático
Social (PODEMOS).
Representantes de partidos, la Iglesia Católica y las prefecturas
alistan el segundo encuentro de esas conversaciones, que se
desarrollarán el próximo lunes, muy probablemente con la ausencia de
PODEMOS y los cinco prefectos de la Media Luna ampliada (Beni,
Pando, Santa Cruz, Tarija, junto a Cochabamba).
La víspera, el líder de esa agrupación -el ex presidente Jorge
Quiroga- envió una carta al mandatario de la República, Evo Morales,
en la cual plantea nuevas condiciones para acudir a las
negociaciones que persiguen una solución a la crisis política del
país.
Esa organización no participó en la primera sesión, a pesar de
que el vicepresidente de la República y máximo líder del Parlamento,
Alvaro García, expresó su disposición a responder a tres de las
demandas expuestas por la segunda fuerza política de esta nación
andina.
En declaraciones a Prensa Latina, el jefe de bancada del
gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) en la Cámara de Diputados,
César Navarro, opinó que para los prefectos opositores este proceso
es urgente, ya que si quieren autonomía deben venir al diálogo, pues
la ausencia podría generar su propia derrota interna.
El congresista explicó que en esas pláticas se pretende integrar
los programas de autonomías con el proyecto de Constitución aprobado
en diciembre pasado en la ciudad de Oruro.
Navarro precisó que a los preparativos de esas conversaciones
también asistirán como observadores miembros del grupo de países
amigos de Bolivia (Argentina, Colombia y Brasil) y un enviado de la
Organización de Estados Americanos (OEA).
La última semana el máximo ente legislativo pospuso para el 9 de
junio una segunda ronda de negociaciones, ante la inasistencia de
PODEMOS y los referidos dirigentes departamentales.
En un comunicado leído a la prensa por monseñor Jesús Juárez, se
ratificó la disposición de hallar métodos pacíficos para resolver
las diferencias entre el Ejecutivo y sus adversarios.
Según admiten ambas partes, es posible que el conflicto tampoco
se resuelva con el referendo revocatorio del mandato del presidente,
el vicepresidente y ocho prefectos del país, fijado para el próximo
10 de agosto.
De acuerdo con el vicemandatario García, la cita es trascendental
porque profundizará acuerdos de la pasada semana como un plan de
reconciliación que busca acuerdos en temas constitucionales,
regionales y económicos.
Por su parte, el viceministro de Descentralización Fabián Yaksic
afirmó que existe la posibilidad de un escenario para lograr un
acuerdo nacional y ese es el Congreso, independientemente de los
estatutos autonómicos que despliegan cuatro departamentos.