Adrián Fonseca, de la Dirección Nacional del Programa de
Trabajadores Sociales, compartió la buena nueva con los 546 jóvenes de
las provincias occidentales y el municipio especial de Isla de la
Juventud, egresados hoy de la Escuela de Cojímar, de Ciudad de La
Habana, plantel fundador de este proyecto hace casi ocho años.
Para el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, fue el primer
saludo de los integrantes de la novena promoción de este centro,
quienes en el Memorial José Martí recibieron el título de trabajadores
sociales y bachilleres en Humanidades.
Reconocimiento especial tuvieron los mejores en esferas como
estudio-trabajo, investigación, cumplimiento de misiones, cultura y
deporte y preparación para la defensa, y en nombre de todos, el
graduado más integral, Jesús Carrasco, expresó el compromiso de hacer
de la profesión elegida un arte al servicio del pueblo y su
Revolución.
De este curso, que termina con un índice promedio de 4,38 puntos,
la doctora Norma Barrios, directora de la Escuela de Cojímar, elogió
la calidad, fruto del perfeccionamiento incesante del programa de
estudios y de la aplicación de la idea de Fidel de preparar al
trabajador social en la comunidad, en el escenario mismo donde ha de
actuar.
El doctor Rubén Zardoya, rector de la Universidad de La Habana,
felicitó a los graduados y los llamó a estudiar siempre y a sumarse
pronto al ejército de más de 700 000 jóvenes cubanos hoy en las aulas
gracias a ese otro programa de la universalización de la enseñanza
superior.
Los exhortó a consagrarse a su labor, conscientes de que son los
ojos de la Revolución, no solo para detectar y enfrentar problemas,
sino para prevenirlos, y ayudar a construir esa sociedad cada vez más
justa, solidaria y humana a la que Cuba aspira.
Para sábado y domingo está prevista la graduación del séptimo curso
de las escuelas en Villa Clara, Holguín y Santiago de Cuba, donde se
forman los trabajadores sociales para el centro y oriente del país.
(AIN)