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— Bélgica aplicará, antes de finalizar este año, un cierre automático
en los vehículos para conductores ebrios, anunció el secretario de
Transporte Etienne Schouppe, en declaraciones publicadas hoy por la
prensa local.
Los autos serán dotados de un dispositivo que obligará a sus
propietarios, sancionados de forma reiterada por alcoholismo, a soplar
para comprobar su estado, antes de arrancar el motor, una acción que
deberá repetir varias veces durante el trayecto.
El llamado Alcohol lock (bloqueo de alcohol) se deberá instalar en
este mismo año, aunque existen indefiniciones sobre el tiempo que
deberá permanecer el referido dispositivo en los autos de choferes con
buena conducta, declaró Schouppe al rotativo Het Laatste Nieuws.
La idea de un bloqueador para vehículos con conductores ebrios la
lanzó el actual jefe de Gobierno belga, Yves Leterme, cuando aún era
titular de Transporte.