El
canciller brasileño, Celso Amorim, expresó este viernes la aspiración
de su país de convertirse en uno de los principales socios de Cuba,
durante la firma, junto a su homólogo Felipe Pérez Roque, de un
acuerdo de colaboración para el cultivo de la soya.
Pérez Roque subrayó la relevancia del documento que, en tiempos
especialmente decisivos para la producción alimentaria, permitirá
acceder a la experiencia y asesoría de instituciones brasileñas en la
siembra de soya.
Ambos titulares calificaron de "excelentes" los vínculos entre los
dos Estados, a la vez que coincidieron en la existencia de muchos
puntos comunes en temas de la agenda internacional, "sobre todo en lo
que atañe a la importancia de la integración de América del Sur y de
América Latina y el Caribe", indicó el visitante durante el encuentro
en el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Al respecto, consideró como "un gran paso, una victoria
extraordinaria", la reciente firma del Tratado de la Unión de Naciones
Suramericanas (UNASUR).
Acerca del intercambio sostenido anteriormente entre ambas
delegaciones, Felipe aludió a la amplia información recibida sobre la
creación de UNASUR y los preparativos para celebrar en Brasil, a
finales de año, una importante reunión de las naciones del área.
"Hemos agradecido también a Brasil su posición de amistad, de
solidaridad hacia Cuba; su vertical oposición en la ONU al bloqueo
económico, comercial y financiero", destacó el jefe de la Diplomacia
en la Isla; quien resaltó también la "importancia excepcional" de la
visita de Amorim, que "dejará como resultado, sin dudas, un renovado
impulso a las relaciones".
Posteriormente, el distinguido huésped fue recibido por Ricardo
Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular.