El primero de junio habrá elecciones primarias en Puerto Rico.
Con este motivo hasta la isla viajan políticos y periodistas que a
ella prestan, aparentemente, una atención que jamás le habían dado y
la convierten en parte del espectáculo de mercantilización de la
política que en Norteamérica llaman "democracia". Pero en este caso
el espectáculo se vuelve insultante.
Los candidatos demócratas competirán allí por el favor de unos
electores que no son parte de la sociedad norteamericana y por eso
no tienen voto en las elecciones generales norteamericanas del
próximo noviembre. En teoría los puertorriqueños podrían decidir
quién será el candidato demócrata, pero no podrán votar por él, o
por ella ni por su rival republicano ni por ningún otro candidato a
la presidencia de Estados Unidos.
Concluida la farsa, políticos y periodistas harán sus maletas y
se irán para no ocuparse más de Puerto Rico durante los próximos
cuatro años. Tratarán de ignorar una vez más los intereses y
aspiraciones de su noble y generoso pueblo.
Ahora, sin embargo, no será tan fácil. La semana siguiente, el 9
de junio, el Comité de Descolonización de la ONU discutirá
nuevamente la situación de Puerto Rico como lo ha hecho, año tras
año, desde 1972. Muchas voces se han alzado allí y en otras
instancias de la ONU para exigir que Estados Unidos ponga fin a su
régimen colonial y devuelva al pueblo puertorriqueño el derecho a
decidir su destino que le fue arrebatado hace más de un siglo. No
era necesario viajar a otro país para escuchar ese reclamo. Fue
repetido, un verano tras otro, durante más de tres décadas, desde el
rascacielos de la Primera Avenida de Manhattan, en el corazón de New
York. Pero los grandes medios informativos estadounidenses y sus
políticos no se dieron por enterados.
Este año les resultará algo más difícil. Ante el Comité deberán
pronunciarse representantes del conjunto de la sociedad
puertorriqueña, incluidos los de todos los partidos y movimientos
políticos de la isla, que estarán acompañados por la Internacional
Socialista y por la Conferencia de Partidos Políticos de América
Latina, COPPAL, que agrupa a los principales partidos del
continente, incluyendo a varios que hoy son gobierno.
Ellos llevarán la petición de que la Asamblea General de la ONU
discuta a fondo el caso de Puerto Rico como acordamos unánimemente
en la Conferencia Internacional de Solidaridad con la independencia
de Puerto Rico que celebramos en Panamá en el 2006 y reiteramos este
año en México. En nombre de todos los que participamos en estos dos
eventos hablará ante el Comité el Doctor Rodrigo Borja, ex
presidente del Ecuador.
Este reclamo latinoamericano se hace eco del que en La Habana
hicieran en el 2006 los Jefes de Estado y de Gobierno de los países
No Alineados.
América Latina vive una época nueva y en ella Puerto Rico no está
ausente. Su hora, la de Puerto Rico, está muy próxima. Se acerca
mucho más rápidamente de lo que algunos imaginan en un Norte ebrio
de demagogia e ignorancia. (Tomado de Cubadebate)