La atención a más de nueve mil 600 hectáreas de suelos,
principalmente en los municipios costeros y zonas montañosas en Villa
Clara, durante el actual año, contribuye a preservar o restituir la
fertilidad.
El cuidado de la extensión sólida de Cuba resulta una de las
principales tareas que desarrollan instituciones de investigación y
entidades productivas vinculadas a la tierra como sucede en la
provincia con el aprovechamiento económico de residuales y su
aplicación como fertilizante.
Un incremento de la productividad de 5,13 libras por lata se
observó en la última cosecha de café en el lomerío de Guamuhaya,
donde aumentó el empleo de abonos verdes para mejorar la estructura y
fecundidad de la tierra y el uso de barreras naturales que mitigan la
pérdida de terreno.
Alexander Santos, especialista del Ministerio de Ciencia,
Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), en la provincia, dijo a la AIN
que el desarrollo sostenible de un recurso natural tan importante
requiere medidas que incluyen el muestreo de la calidad del agua
empleada en el riego.
Con el propósito de una explotación agrícola sustentable, existe en
el territorio villaclareño un amplio movimiento de extensionismo
agrario entre los labradores a quienes se les imparten seminarios
sobre el beneficio de los biofertilizantes y para quienes existe una
oferta estable de ellos.
Sobresale la atención a las 14 cuencas hidrográficas, en especial
Hanabanilla y Zaza, ambas de interés nacional y la Sagua la Grande,
que abarca cinco municipios, ecosistemas todos donde inciden los
problemas relacionados con el inadecuado uso, manejo y explotación de
la superficie.