Hasta ahora era muy fácil burlar el control establecido por las
empresas. Bastaba desviarse un poquito del itinerario preestablecido y
falsificar la hoja de ruta para que el jefe no se percatara de la
burla, la cual costaba anualmente a la economía cientos de miles de
litros de combustible.
El interés del Estado por poner fin al despilfarro de recursos,
llevó a la idea de instalar el GPS (Sistema de Posicionamiento Global)
en los carros que transportan cargas o prestan otros servicios
vitales. A través de ellos se controla su movimiento, vía satélite,
con una exactitud tal que es imposible desviar el rumbo sin ser
sorprendido, según destaca Jorge Cespón Mustelier, jefe del Grupo
Provincial del Sistema de Gestión y Control de Flota en Villa Clara.
Se trata de una tecnología de punta empleada por las empresas
transportistas del mundo para lograr mayor eficiencia en sus
servicios. La información que brinda el GPS puede utilizarse en tiempo
real o de manera diferida, siendo esta última la más utilizada en
Cuba, destaca el directivo.
Hasta el momento han sido instalados en el territorio 79
dispositivos, ubicados en vehículos de Almacenes Universales, la
Empresa Nacional Operadora de Contenedores y la Comercializadora de
Combustibles.
En fecha próxima serán completados los 255 previstos para la etapa,
en entidades con un alto volumen de equipos automotores como la
Empresa de Productos Lácteos, Unión de Camiones del Centro y Empresa
Pesquera de Caibarién.
En cuanto resta de año se ubicará otro importante lote en unidades
que tradicionalmente han sido altas consumidoras de combustible, como
Transportes Escolares, los de la Construcción y la Empresa Cárnica.
Juan Nápoles Falcón, director de la base de Transcontenedores de
Villa Clara, está muy satisfecho con la experiencia. Los 20 camiones
de su empresa con el aditamento ya instalado no realizan recorridos
ajenos al servicio que prestan, pues saben que cada parada, demora,
kilómetro transitado, así como la velocidad del vehículo son
registrados con exactitud en una tarjeta adjunta al GPS, la cual es
descargada en el ordenador al llegar al centro para su análisis
posterior.
Para que se tenga una idea de cuánto puede significar en materia de
ahorro esta tecnología, baste decir que solo en esta unidad, en el mes
de abril, se economizaron 1 514 litros de petróleo, expresó el
directivo. En el mismo periodo se pudo comprobar que las hojas de ruta
reflejaban 3 330 kilómetros más de lo que realmente recorrieron los
camiones, según datos aportados por el GPS.
Carlos Pérez Domínguez, un chofer que acumula 25 años detrás del
timón, no se molesta porque le hayan puesto un equipo en la cabina del
camión que lo fiscaliza a cada momento.
El que cumple con lo establecido no tiene por qué tener
preocupación. Al contrario, eso facilita nuestro trabajo, las cargas y
descargas de mercancías se realizan a tiempo, y hay menor posibilidad
de cometer accidentes porque la velocidad permitida es inviolable,
además del combustible que ahorramos, expresa el conductor.