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La campaña electoral del candidato presidencial republicano, John
McCain, atraviesa serios problemas, incluso antes de que el veterano
político sea postulado por la convención del partido en septiembre
venidero, destacan hoy algunos de sus correligionarios.
La contienda de McCain está signada por la renuncia de varios de
sus asesores más cercanos, lentitud en el despliegue de su mensaje a
nivel nacional e interrogantes sobre su capacidad para aprovechar la
prolongada controversia demócrata en busca del otro pretendiente a la
Casa Blanca.
En declaraciones publicadas en el portal digital Drudgereport,
algunos líderes republicanos expresan preocupación por los síntomas de
desorden que muestra la campaña del senador y por el efecto que puedan
tener en el electorado los vínculos del legislador con influyentes
cabilderos en el Congreso.
Esos nexos restan credibilidad al mensaje que propaga McCain de
cara a los comicios de noviembre, en el cual promete que de llegar a
la oficina oval no actuará a favor de intereses particulares, sino de
la nación.
"La imagen central que promueve McCain es la de un reformador en
Washington, pero es más trascendente la historia sobre los cabilderos
que le rodean", afirmó Terry Nelson, quien fuera gerente de campaña
del congresista hasta que se vio forzado a renunciar el pasado año.
En opinión de Nelson, si el discurso del virtual candidato
presidencial demócrata, Barack Obama, logra desacreditar el perfil que
intenta propagar su rival, y lo presenta "simplemente como otro
político más en Washington", ello podría ser muy dañino para las
aspiraciones del senador republicano.
Algunos líderes del partido a niveles estaduales observan con
inquietud medidas organizativas adoptadas por McCain, entre ellas la
fragmentación de la ofensiva publicitaria en 10 regiones semi-autónomas.
"Ellos asignaron a alguien hace unas tres semanas para atender
Virginia Occidental, yo tuve un par de contactos con él vía telefónica
y le envié mensajes electrónicos dos veces, pero nunca tuve respuesta.
Finalmente llamé y me dijeron que el hombre había renunciado", recordó
el presidente del partido en ese estado, Doug McKinney.
La semana pasada dimitió el copresidente de finanzas de la campaña
de McCain, Tom Loeffler, por sus actividades de cabildeo.
Loeffler se convirtió en el quinto miembro del equipo del candidato
que abandona su cargo en los últimos meses en medio de una creciente
preocupación por la gran influencia de los lobbystas sobre el
legislador.
Con anterioridad dijeron adiós el coordinador de la Convención
Nacional del Partido Republicano, Doug Goodyear, y Doug Davenport,
gerente regional de la campaña, Eric Burgeson y Craig Shirley.