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Un ataque con explosivos causó hoy la muerte de un soldado
estadounidense en la provincia norteña iraquí de Salahadín, con lo que
suman cuatro mil 82 esas bajas letales desde marzo de 2003.
Según un comunicado castrense, en la acción también recibieron
heridas otros dos militares de Estados Unidos.
La fuente precisó en un comunicado que el soldado pereció por las
lesiones provocadas por la detonación de una carga de confección
artesanal, pero no abunda sobre el estado de gravedad de los otros
dos.
El mando de las tropas de ocupación norteamericanas considera a
Salahadín, donde se sitúan las ciudades de Tikrit y Samarra, una de
las provincias de mayor actividad insurgente.
En ese territorio la autoridad del gobierno es apenas reconocida,
indican dirigentes políticos.
Con el reporte de este lunes se confirmó que las fuerzas
estadounidenses sufrieron 17 bajas mortales en lo que va de mayo.
Abril pasado fue uno de los más letales en los últimos ocho meses
con 52 soldados norteamericanos muertos.
Estadísticas sobre las bajas indicaron, además, que en marzo pasado
perdieron la vida 39 soldados estadounidenses en febrero fueron 29 y
en enero, 40.
También formaciones aliadas a las tropas estadounidenses como
Consejo del Despertar destacamento comunal- en el barrio de Al Tarmiya,
en el norte de la capital iraquí, fue blanco de un atentado con
explosivo que causó siete muertos y 20 heridos, dijo la policía.
La acción se ejecutó en una moto con una bomba adosada aparcada
cerca del puesto de control que protegía a la sede de la facción
pro-gubernamental.
De los muertos, cinco son integrantes del Consejo y dos policías,
mientras que 15 heridos son facciosos y los otros cinco son agentes.
El ejército estadounidense y el gobierno iraquí armaron a esos
grupos para emplearlos como fuerzas del orden interior en las
comunidades de confesión musulmana sunita.
Estas milicias operan ahora las provincias de Al Anbar (oeste),
Nínive (norte), Diyala (este) y Bagdad (centro).