El sismo que arrasó con amplias zonas de la provincia de Sichuán fue
el más intenso y el de mayor impacto desde 1949, expresó hoy la máxima
dirección política china.
El Buró Político del Partido Comunista de China (PCCh), en una
reunión celebrada bajo la presidencia del secretario general, Hu
Jintao, dijo también que se trata del desastre natural más difícil
para brindar ayuda de socorro.
El sismo de ocho grados en la escala abierta de Richter ocurrió el
pasado 12 de mayo en una zona montañosa, al noroeste y norte de
Chengdú, la capital de Sichuán y, su potencia causó decenas de miles
de derrumbes y el bloqueo de carreteras y caminos.
Una nota informativa difundida por la agencia Xinhua refiere hoy
que la dirección partidista subrayó que la búsqueda de sobrevivientes
tiene que continuar, pero deben hacerse ahora esfuerzos en la
reubicación de los damnificados y la reconstrucción.
El Buró Político urgió al restablecimiento de la producción y
exhortó a que todo el país se movilice para ayudar en la
reconstrucción nacional.
El país debe mantener el desarrollo económico y la estabilidad
social, al mismo tiempo que se llevan a cabo los preparativos para los
Juegos Olímpicos y Paralímpicos, agrega la fuente.
El Buró Político del PCCh también hizo un llamado para el envío del
personal médico más experimentado a la zona del desastre para cuidar
de los heridos, junto a suministros médicos, tiendas y albergues
improvisados.
Los integrantes de la dirección de la nación asiática dijeron que
todos estos elementos son necesitados urgentemente en la región
afectada por el terremoto.
También estimaron que el transporte, las telecomunicaciones y los
servicios de agua y electricidad deben restablecerse tan pronto como
sea posible.
La máxima dirección del PCCh se pronunció por garantizar las
condiciones de vida a los huérfanos, a las viudas de mayor edad que no
tengan hijos y a los minusválidos que hayan perdido a sus familiares.
Motivo de preocupación y análisis fue también el tema de la
prevención de brotes epidémicos en las zonas arrasadas por la
catástrofe.
Los dirigentes chinos instaron, además, a los funcionarios
gubernamentales a colocarse en la primera fila de las labores para
mitigar el desastre.