Los estrenos mundiales por el Ballet Nacional de Cuba de las
obras Serenata goyesca, de Alicia Alonso y Acentos, de Eduardo
Blanco, distinguirán las jornadas del Festival la Huella de España,
que en su edición 20 tendrá lugar del primero al ocho de junio
próximos en varias locaciones habaneras.
El ballet en un acto y tres escenas Serenata Goyesca con música
de Joaquín Rodrigo, diseños de Erick Grass, e inspirada en ambientes
característicos reflejados en las obras del pintor español Francisco
de Goya, verá la luz el cuatro de junio en la Sala García Lorca del
Gran Teatro de La Habana.
Destaca también en la festividad el debut en la Isla de la puesta
'' La divina Filotea'' , por la Compañía española de Teatro de Pedro
María Sánchez; quienes compartirán el escenario con las agrupaciones
nacionales Ballet Español de Cuba, Danza Contemporánea de Cuba y el
Ballet Lizt Alfonso.
De igual modo actuarán, en varias locaciones de La Habana, la
Camerata Romeu, la Compañía Flamenca Ecos, la Compañía Folklórica
Cubana JJ, los trovadores Amancio Prada, Juan Carlos Mestre y Carlos
Cardinal, y Curro Albaysín y Juan Rodríguez, cultores del flamenco.
Justo a la hora del cañonazo comenzará el próximo domingo en el
Castillo de la Real Fuerza, el XX Festival La Huella de España y en
la gala inaugural intervendrán el Ballet Nacional de Cuba, con el
estreno mundial del ballet de Eduardo Blanco, Acentos, con música
del grupo Luna negra; los narradores orales españoles Quico Cadaval
y Cándido Pazó, el Ballet Español de Cuba y las agrupaciones
danzarías de la Federación de Sociedades Españolas.
Una amplia presencia tendrán las artes plásticas con las
exposiciones Cuba, veinte grabados en madera, 1931, de Gabriel
García Maroto, Cien años vistiendo a Calderón y la muestra de
grabados Leo en el Sevilla de Leonardo Márquez, entre otras.
El Festival La Huella de España, cuya presidenta de honor es la
prima ballerina Alicia Alonso, surgió a finales de la década del 80
como proyecto cultural de Alicia Alonso, y desde su primera edición
en febrero de 1988 tuvo como principio no sólo revelar las raíces
españolas presentes en la cultura cubana sino también la vida
cultural y las costumbres de las provincias y comunidades españolas.