.—
Un cargamento donado por Cuba de 4,5 toneladas de sueros, medicamentos
y material sanitario llegó a esta capital de la provincia china de
Sichuán para tratar a los heridos del sismo del 12 de mayo.
La carga médica arribó al aeropuerto internacional de Chengdu-Shuangliu
y en horas de la tarde fue recibida en el Hospital Popular No. 1 por
directivos del centro e integrantes de la brigada médica cubana del
contingente Henry Reeve.
Tanto la presencia de los 35 médicos y paramédicos de la Isla como
el cargamento recibido esta tarde forman parte de la ayuda de
emergencia decidida por las autoridades cubanas ante las consecuencias
del devastador sismo que asoló Sichuán.
Según explicó el director del grupo, el cirujano José Rodríguez,
los médicos y enfermeras cubanos se concentraron durante la jornada en
las tareas asignadas por la dirección en dos salas dedicadas
exclusivamente a heridos evacuados del área siniestrada.
Tuvimos que realizar una cura muy grande y delicada a un niño de 11
años muy lesionado durante el terremoto y probablemente mañana
tengamos que proseguir el tratamiento en el salón de cirugía, explicó
el facultativo.
De acuerdo con un parte del Ministerio de Salud Pública, en los
hospitales de Sichuán y otras provincias cercanas están todavía
internados unos 30 mil habitantes de los distritos damnificados,
seriamente heridos por los derrumbes.
Los brigadistas cubanos sintieron esta tarde, en el hotel donde se
alojan, situado no lejos del hospital donde prestan servicios, una
réplica sísmica de 6,4 grados en la escala de Richter, la más fuerte
que se ha registrado hasta ahora.
El terremoto con epicentro en Wenchuán, un distrito montañoso a
unos 150 kilómetros al noroeste de Chengdú, tuvo una magnitud de ocho
grados.
No digo que no nos impresionó, comentó el doctor Rodríguez, pero
hay que decir que todos los miembros de la brigada, incluso los que
nunca habían pasado por esta experiencia, reaccionaron con ecuanimidad
y sin dejarse amilanar.
La capital provincial tiene casi 12 millones de habitantes y el
hospital a donde fue destinada la brigada cubana, donde también está
presente un equipo de médicos japoneses, es uno de los principales
centros de la provincia, con dos mil 300 camas.