— El ejército estadounidense de ocupación intentó hoy justificar el
asesinato de ocho civiles iraquíes, entre ellos dos niños de ocho y 11
años, cometido por sus soldados en la norteña provincia de Salahadín.
Un helicóptero norteamericano de combate disparó ayer contra un
carro en el que viajaban esas personas en Al Mazra, cerca de la ciudad
de Beiyi, al norte de Bagdad.
El mando de las fuerzas extranjeras reaccionó a críticas sobre ese
crimen con declaraciones que identificaron a las víctimas como
insurgentes que empleaban niños para cubrir sus operaciones.
Un comunicado de esa jefatura amplió la versión de ese comando que
contrasta con la del jefe de la policía en Beiyi, coronel Mazhar Qaisi.
Según el coronel, siete de los pasajeros del vehículo eran de una
misma familia y todos procedían de una comunidad que vive en el
desierto y desconoce cómo entenderse con las tropas de ocupación.
El oficial precisó que las víctimas pertenecen a la tribu Shamar,
una de las mayores de Iraq y que el transporte en que viajaban salía
de Al Mazra cuando fue impactado por un ataque aéreo ordenado por los
integrantes de una caravana que operaba en el terreno.
Qaisi precisó que "las fuerzas norteamericanas se justificaron al
decir que el convoy juzgó sospechoso el automóvil y solicitó al
helicóptero abrir fuego".
La agencia de noticias Aswat al Iraq reportó este viernes que en un
ataque contra un vecindario al norte de la ciudad de Mosul, Nínive,
los soldados estadounidenses incendiaron una vivienda.
Según la fuente, los militares norteamericanos explotaron una bomba
cerca de la puerta del inmueble ubicado en la zona de Al Rifaq, con lo
cual causaron el siniestro.