A pesar de la sequía los 17 embalses de la provincia de La Habana
se mantienen hoy al 49,45 por ciento de su capacidad, lo que
constituye una garantía para los principales programas agrícolas.
El territorio es el principal suministrador de productos
agrícolas a la capital de Cuba, por lo cual realiza inversiones en
el mejoramiento de la red hidráulica con el objetivo de llevar el
preciado líquido a las zonas de desarrollo de la agricultura.
Los trabajadores del sector han concluido la reparación de las
presas de Pinillo, en el municipio de Mariel, y Laguna de Piedra, en
Artemisa, dijo hoy a la AIN el ingeniero Abel Salas García, delegado
de Recursos Hidráulicos en La Habana.
Actualmente, realizan labores constructivas para dejar concluido
los muros del aliviadero de la presa Maurín, puntualizó el
funcionario.
Otras de las tareas que acometen los trabajadores del Instituto
en unión de trabajadores de la Agricultura, es la limpieza de
canales y embalses, mientras también reparan las máquinas Fregat y
otros medios disponibles para la transportación y distribución del
agua.
Para mantener la estabilidad en el funcionamiento de los sistemas
de bombeo, se instalaron 75 grupos electrógenos de diésel, con los
cuales se garantiza la cobertura de energía eléctrica para llevar el
agua a más del 93 por ciento de la población, acotó.
Entre los principales productos que cosechan cooperativas de
producción agropecuaria, cooperativas de créditos y servicios y
entidades estatales habaneras están hortalizas, viandas, arroz y
papa, así como las derivadas de la carne de cerdo, de ahí la
importancia de suministrarles el agua.