— Diferencias entre los 27 países de la Unión Europea (UE) obligaron
hoy a postergar un acuerdo definitivo sobre nuevas disposiciones para
los inmigrantes en la región.
Los embajadores de la UE decidieron -en principio- dejar para este
viernes la decisión final respecto a las novedosas disposiciones,
incluida la retención de los indocumentados por seis meses y en
algunos casos por 18.
La entidad comunitaria discute, además, la devolución a sus países
de extranjeros, incluidos niños sin acompañantes, a lo cual se oponen
organizaciones de defensa de derechos humanos como el Consejo Europeo
de Refugiados y Exiliados.
Las nuevas normas se aplicarán para los foráneos, en particular
originarios de China, Ucrania, Estados Unidos, América Latina, África
o de los Balcanes y se exceptuarán las personas en condiciones de
precariedad extrema o necesitadas de un asilo.
En caso de registrarse una resistencia a la deportación se
procederá al uso de la fuerza y se aplicará una prohibición de cinco
años para la entrada de esos renegados a la UE.
La diputada socialista francesa Martine Roure advirtió que estados
muy represivos se escudarán detrás del texto de las nuevas
disposiciones para adoptar leyes que van contra los derechos del
hombre.
Uno de los puntos más polémicos en la reunión de esta jornada está
relacionado con la asistencia jurídica gratuita a indocumentados, pues
la Eurocámara desea que sea obligatoria, en tanto algunas naciones
como Alemania o Austria abogan por su condición opcional.
El texto del acuerdo sobre devolución de inmigrantes, en caso de
aprobarse mañana, será sometido a votación en junio próximo en el
Parlamento Europeo y, si tiene éxito, será debatido en el Consejo de
Justicia de la UE, el 5 y 6 de ese mismo mes.