Un helicóptero trasladó un grupo electrógeno a mil 300 metros de
altura, en plena Sierra Maestra, como muestra del compromiso del
gobierno cubano por mejorar la calidad de vida en todos los rincones
del país.
El acontecimiento ocurrió en el caserío El Yayal, perteneciente al
municipio de Guisa, en la oriental provincia de Granma.
Dicho asentamiento está a 40 kilómetros de la cabecera municipal, y
los últimos 10 sólo son transitables a pie o sobre animales de carga.
En el Yayal existen ocho viviendas, 33 habitantes y una escuela, la
cual está electrificada con paneles solares y tiene cuatro alumnos.
Granma cuenta con 162 comunidades de difícil acceso, equipadas con
sistemas de generación eléctrica a base de diésel, de estos 126 son
modernas unidades importadas para sustituir antiguas plantas ya
ineficientes o desperfectas.
En los próximos días quedarán electrificados seis nuevos
asentamientos, cuatro en la serranía del municipio de Guisa y uno en
la de Bartolomé Masó, así como un caserío de Río Cauto, en los llanos
de la mayor cuenca fluvial de la Isla.
En las áreas intrincadas de Granma, el servicio energético también
se garantiza con estaciones minihidroeléctricas que aprovechan los
ríos existentes en el territorio.
Mediante la instalación de nuevos grupos de generación eléctrica y
la sustitución de plantas ineficientes en comunidades intrincadas de
Granma, Cuba mejora el servicio energético y el nivel de vida en esas
zonas.
Sólo en el municipio de Guisa, ubicado en la más alta cadena
montañosa de la nación, 41 grupos electrógenos beneficiarán a unas
ocho mil personas y a 50 objetivos económicos y sociales.