Ricardo Alarcón, presidente del Parlamento cubano, afirmó hoy que
el soporte verdadero del sistema del Poder Popular es el pueblo mismo.
El jefe del Legislativo de la Isla presidió la constitución, con
carácter provisional, de la Comisión de Órganos Locales del Poder
Popular, durante una reunión efectuada este miércoles en el Palacio de
las Convenciones, de La Habana.
Alarcón destacó que debe ser preocupación fundamental de los
delegados, consejos populares y asambleas locales, en todos los
terrenos, lograr verdaderamente la participación popular y que sea el
pueblo el instrumento que le de vida al sistema desde la base.
Calificó al recién creado grupo legislativo de trabajo "como la
comisión de las comisiones, la cual tiene que preocuparse y ocuparse
porque todo el sistema funcione, de una manera superior y más eficaz,
para canalizar de un modo real la voluntad democrática del pueblo.
Al abundar sobre la idea, significó que los órganos locales son el
sustento del Poder Popular"pues de esas instancias surge la
arquitectura del sistema político cubano", afirmó.
Recordó la insistencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz,
presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, de fortalecer la
institucionalidad del país y el importante papel que cumplen las
comisiones permanentes de trabajo en la labor de la Asamblea Nacional
del Poder Popular.
Un total de 37 miembros integran la Comisión de Órganos Locales del
Poder Popular, renovada en más de un 80 por ciento en comparación con
la anterior legislatura, en tanto entre sus integrantes figuran 15
presidentes de Asambleas Municipales y 12 presidentes de Consejos
Populares.
Las Comisiones de Trabajo tienen como funciones auxiliar a la
Asamblea Nacional del Poder Popular y al Consejo de Estado en la más
alta fiscalización de los órganos del Estado y del Gobierno, elaborar
proyectos de leyes y acuerdos y dictaminar sobre los asuntos que se
sometan a su examen.
Además de realizar los estudios que se les encomienden y participar
en la comprobación del cumplimiento de las decisiones adoptadas por el
Parlamento cubano y el Consejo de Estado, que se programen en sus
planes de trabajo.