Más de 25 mil hectáreas acuícolas del Gran Humedal del Norte de
Ciego de Ávila son repobladas con crías de peces en busca de darle
continuidad al proceso de producción de alimentos en ese ecosistema.
Los embalses Puente Largo, con una década sin explotarse por el
sector de la pesca, La Redonda y otras áreas de inundaciones, reciben
a siete millones de alevines de las especies de tilapia, carpa y
amura.
Michel Pérez Delgado, director de la Industria Distribuidora de la
Pesca (INDIPES) en la provincia, informó que el objetivo es emplear de
forma más efectiva todos los acuatorios del territorio para garantizar
el suministro de pescado a la familia avileña.
También se instalan sistemas de trampas para capturar a la claria y
mitigar así el efecto negativo que causa en el medio ambiente, acotó
la fuente.
INDIPES potencia, además, la ceba intensiva de la tilapia monosexo,
de las que hay 480 mil en jaulas ubicadas en las presas Las Margaritas
y El Calvario para en un periodo de seis meses lograr unas 160
tonelada en masa.
Está comprobado que los humedales constituyen uno de los
ecosistemas más productivos, pues brindan incontables beneficios
económicos y sociales, como la obtención de alimentos y madera.
El del Norte de Ciego de Ávila clasifica entre los seis del país de
interés internacional y abarca a las localidades de Morón, Primero de
Enero y Bolivia.
De forma permanente viven allí más de 20 mil aves acuáticas, entre
ellas, flamencos rosados, pelícanos, corúas y algunas consideradas
raras, como yaguasa criolla, pato Bahamas y grullas.