— Tras un saldo de una veintena de
muertos y centenas de heridos aquí, la violencia xenófoba en Sudáfrica
llegó hoy a la ciudad portuaria de Durban.
En ese puerto surafricano un grupo armado con piedras y botellas
atacó y destruyó propiedades de ciudadanos de origen nigeriano.
Como resultado, unos 700 buscaron refugio en una iglesia, mientras
que en Ciudad del Cabo se organizó una institución para prevenir
disturbios.
Agentes del orden dispersaron con balas de goma a una multitud que
se abalanzaba contra barriadas de inmigrantes en Johannesburgo.
Con una población de unos 50 millones, Sudáfrica asimiló de tres a
cinco millones de inmigrantes en los últimos años, la mayoría
procedente de Zimbabwe.
La población achaca a la presencia de éstos últimos la
delincuencia, la falta de empleo y otros males sociales.
El líder del gobernante Congreso Nacional Africano, Jacob Zuma,
anunció que el Ejército debía intervenir en los desórdenes.