— El muro kilométrico que levanta Estados Unidos en su frontera con
México es insuficiente para detener la inmigración ilegal, al
persistir los factores económicos y sociales que la provocan, destaca
hoy The New York Times.
Según el diario, recientes declaraciones del secretario de
Seguridad Nacional Michael Chertoff confirman que esa barrera física,
por sí sola, no pondrá freno a los casi dos mil ciudadanos que
diariamente intentan penetrar en territorio norteamericano desde la
vecina nación.
"Chertoff reconoció que la valla no es la llave para detener el
flujo de inmigrantes, aunque defendió su utilidad", precisa el Times.
El tráfico de indocumentados está influido por una variedad de
factores sociales políticos y económicos, lo cual -apunta el
periódico- quedó demostrado en el ligero descenso en los intentos de
penetrar al país en los últimos meses.
Ello ha estado motivado en gran medida porque "la economía
norteamericana comenzó a chispear, con una pérdida de empleos en la
construcción y en otros puestos de trabajo que atraen a los
inmigrantes", comenta el diario.
Diversos estudios han señalado como causa de esta inmigración la
asimetría existente entre el desarrollo económico de Estados Unidos y
el de los países América Latina y el Caribe, en particular México, de
donde proviene más de la mitad de los indocumentados que cruza la
frontera, es arrestado o perece en el intento.
Un artículo publicado recientemente por la revista mexicana
Macroeconomía consideró como la fuente fundamental del movimiento
migratorio la disparidad del ingreso en ambos países, reflejo de las
diferencias entre el norte y el sur.