— El senador por Illinois Barack Obama consolidó sus opciones de
lograr la candidatura presidencial demócrata, luego de dividir honores
con Hillary Clinton en las elecciones primarias de Oregon y Kentucky.
En Oregon, Obama venció por 16 puntos porcentuales, mientras la ex
primera dama duplicó dicha ventaja en Kentucky.
Según el conteo del portal digital Real Clear Politics, el
congresista afronorteamericano sumó al menos 42 delegados de los 103
disputados en la jornada, con lo cual llegó a la mayoría de los
comisionados comprometidos, aquellos distribuidos en sintonía con el
voto popular.
Obama consideró este resultado un claro mensaje de la voluntad
ciudadana, y a la vez una señal para los alrededor de 200
superdelegados que permanecen sin tomar partido.
Si esos líderes y funcionarios opositores entregan su respaldo a la
legisladora por Nueva York, actuarían contra el deseo expresado por
los norteamericanos en las urnas, aseguró la víspera el político,
durante un mitin en Iowa.
En total, el parlamentario de 46 años aparece en las estadísticas
del mencionado sitio con 1957 comisionados, 182 más que Clinton.
Diversos medios de prensa coincidieron este miércoles en calificar
de posible la llegada de Obama a la cifra de dos mil 25 delegados
requeridos para obtener la postulación, en la Convención Nacional
Demócrata de agosto en Denver, Colorado.
El senador apenas necesita unos 60 asientos para llegar a esa meta,
la cual parece alcanzable si se tiene en cuenta los sufragios
pendientes y que en las últimas dos semanas más o menos esa cantidad
de supercomisionados apoyó a Obama, estimó el diario USA Today.
Para los expertos, las posibilidades de Clinton se esfuman
vertiginosamente, aunque la legisladora insiste en continuar en la
contienda hasta su fecha final, el próximo tres de junio en Montana y
Dakota del Sur.
Además de la amplia diferencia favorable a Obama, sólo restan
elecciones en los dos estados referidos y en Puerto Rico, y la otrora
primera dama está sin fondos, apuntaron.
Asesores y miembros de la campaña del político afronorteamericano
aseguraron tener ya la mira puesta en la batalla por la Casa Blanca en
noviembre venidero, cuando enfrentarían al candidato republicano, John
McCain.
Entre las acciones previstas están las giras por territorios
considerados claves en el desenlace de los comicios generales, así
como estrategias para captar votantes indecisos e incorporar a las
filas de Obama partidarios de Clinton.