África nos legó una pequeña parte de su inmensa sabiduría, de la
que aún nos falta mucho por conocer, por lo que estos días de
intercambio serán el mejor homenaje a aquellos hombres y mujeres que
fueron desprendidos a la fuerza de sus ciudades y familias y, sin
embargo, preservaron la memoria histórica de sus pueblos, de las que
ellos fueron sus primeros portadores en esta tierra.
Esta valoración fue hecha por la musicóloga Laura Vilar, directora
del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana (CIDMUC),
al intervenir en la inauguración del Simposio Internacional Cubadisco
2008, que sesionará hasta el próximo sábado 24, en El Castillito
(Primera entre 10 y 12, El Vedado).
Gran interés motivó, entre otras, la intervención especial del
Honorable S.K. Boato, ministro de Cultura de Ghana, que tras hablar de
las tradiciones culturales y religiosas de su país, se refirió a los
numerosos festivales que mensualmente celebran. En cuanto a la música
se manifiestan novedades en el ritmo High life que se ha enriquecido
con los aportes que le llegaron desde otros países.
Rogelio Martínez Furé, presidente de Honor del Cubadisco en otra
intervención dijo que él siempre ha defendido la palabra, la oralidad,
como medio de transmitir la riqueza espiritual de los pueblos, en lo
que África es ejemplo. Ese legado, subrayó, se convierte en un arma
contestataria para defenderse de los agresores de estos valores.
Para los músicos e investigadores cubanos resultó reveladora la
comunicación traída a Cubadisco 2008 por el etnólogo congolés Antonie
Manda Tchevba, al ilustrar cómo las tradiciones afrocubanas, y
especialmente la rumba, ha influido en los ritmos actuales de su país.