El velero escuela uruguayo Capitán Miranda zarpó hoy de Santiago de
Cuba con destino al puerto de La Habana, luego de tres jornadas de
intensas actividades y visitas.
Una fructífera agenda cumplieron los 34 guardiamarinas y 42
tripulantes de esta goleta, la cual realiza un viaje de instrucción de
siete meses y medio con futuros oficiales de la armada de Uruguay por
puertos de América y Europa, además de llevar un mensaje de amistad e
intercambio con otros pueblos.
Así lo manifestó el capitán de navío Eduardo Franco, comandante de
la nave, momentos antes de la partida de la rada santiaguera, en cuya
terminal de cruceros se desarrolló la ceremonia de despedida con la
presencia de funcionarios del Partido y gobierno del territorio, junto
con militares cubanos.
Dijo que están muy impresionados con los valores históricos,
culturales y turísticos que atesora esta urbe, y afirmó que en el
informe de la visita insistirá en lo oportuno de que otras
embarcaciones de su tipo conozcan la Ciudad Héroe de la República de
Cuba.
Un homenaje al Apóstol José Martí, visitas a varios museos donde
descolló el 26 de Julio y la Granjita Siboney, e intercambios con
autoridades de la provincia, con mandos militares y cadetes y
guardiamarinas afincados en este territorio, se encuentran entre las
actividades cumplidas.
Asimismo, centenares de santiagueros pudieron conocer de primera
mano al barco, con visitas programadas realizadas durante el domingo y
el lunes.
Un momento especial fue la entrega a la ciudad de un busto del
patriota José Gervasio Artigas, prócer de la Revolución que llevó a la
independencia de ese país en 1825.
Autodenominado "embajador uruguayo en los mares del mundo", el
velero partió el dos de abril de Montevideo, capital de ese país,
donde retornará el 12 de noviembre venidero.
Antes de tocar aguas cubanas por segunda vez, pues el pasado año
estuvo en La Habana, la nave realizó actividades en Fortaleza
(Brasil), Puerto La Cruz (Venezuela), Curazao y Santo Domingo
(República Dominicana).
Dentro de cuatro días arribará a rada habanera, para luego seguir
viaje a Nassau (Bahamas), Norfolk, Baltimore y Boston, en Estados
Unidos, y posteriormente tocar puertos de Inglaterra, Noruega,
Alemania, Polonia, Portugal y España, entre otros.
Esta goleta de tres palos fue anteriormente un buque hidrográfico
y, lleva el nombre del capitán Francisco Prudencio Miranda, brillante
profesional, docente e investigador uruguayo en los temas del mar.