LAS TUNAS.— La apertura aquí de una nueva instalación productiva
para fabricar señales de tránsito, debe ayudar a revertir poco a poco
el adverso panorama que durante años ha presentado la señalización de
las vías principales y la información en general, tanto en carreteras
como dentro del perímetro urbano.
La entidad, cuarta de su tipo con que cuenta el Centro Nacional de
Ingeniería de Tránsito, está ubicada en la zona de desarrollo
industrial y surge en medio de un creciente empeño territorial para
rescatar o abrir unidades productivas y de servicios que eleven la
calidad de vida en la población, propicien el desarrollo integral de
la provincia y faciliten la consolidación de programas en el país.
La transformación que ya se advierte en el tramo de carretera
central comprendido desde los límites con la provincia de Camagüey
hasta la ciudad de Las Tunas, indica la posibilidad real de beneficiar
de forma paulatina otras vías de uso e importancia nacionales, como
las que conducen a Holguín y Bayamo, lo cual incrementa la seguridad
de quienes circulan por esas arterias y disminuye el riesgo de
accidentes.
De acuerdo con declaraciones de Antonio Román Almanza, jefe de la
Unidad del Centro Provincial de Ingeniería de Tránsito, los
especialistas y trabajadores de la fábrica pueden contribuir también a
la reanimación del centro histórico urbano, rescate de redes
semafóricas y pintura de pavimentación o señalización horizontal, a la
vez que investigan soluciones para perfeccionar el funcionamiento de
las vías, mejorar el tránsito y evitar hechos lamentables.
A la par de la sensibilidad nacional y de la voluntad política y
administrativa que hacen posible este proyecto en el territorio,
deberá estar el cuidado social, porque no siempre han sido el tiempo y
la naturaleza los causantes del deterioro y de la destrucción en las
señales del tránsito, recurso de información, vital para conductores y
viajeros cubanos o personas de otras nacionalidades que recorren el
Archipiélago.