.— El secretario general de
Naciones Unidas, Ban Ki-moon, confirmó hoy su próxima visita a
Myanmar y dijo que el papel del organismo, entidades regionales y
organizaciones no gubernamentales es asegurar la efectividad de los
esfuerzos en ayuda de ese país.
El ciclón Nargis, que asoló esa nación el pasado 2 de mayo,
provocó unas 134 mil víctimas según los estimados y afectó a 2,5
millones de personas, por lo cual el socorro internacional es
considerado fundamental para enfrentar la tragedia.
Este es un momento crítico para Myanmar, expresó Ban a la prensa,
luego de señalar que aunque el programa de ayuda funciona hasta
ahora solo ha podido alcanzar al 25 por ciento de los necesitados.
Mi objetivo en visitar Myanmar es mostrar mi simpatía por el
pueblo y gobierno en este momento de crisis y desafíos, y ver en el
terreno la situación, particularmente en las áreas más afectadas por
ese fenómeno sin precedentes en la historia de ese Estado.
El secretario general llegará el 22 de mayo a Yangón y de ahí se
dirigirá al delta de Irrawaddy, la más conmocionada por el Nargis, y
partirá el viernes hacia Bangkok.
No obstante, Ban regresará a la capital de Myanmar el domingo
para asistir a una conferencia mundial convocada a nivel ministerial
por la ONU y la Asociación de Países del Sudeste Asiático (ASEAN).
El objetivo de la cita es promover la ayuda internacional
inmediata a Myanmar y la de largo plazo para a la rehabilitación y
reconstrucción.
Quiero ver en qué condiciones están trabajando los equipos de
socorro, y tengo la intención de reforzar esos esfuerzos en
coordinación con las autoridades locales y las agencias
internacionales de ayuda, añadió el titular de la ONU.
En su encuentro hoy con la prensa, Ban saludó la flexibilidad
reciente de las autoridades de Myanmar, las que permitieron ayer la
llegada de trabajadores humanitarios bajo los auspicios de la ASEAN,
encargados de distribuir suministros por vía aérea.
Recibimos la autorización de las autoridades para operar nueve
helicópteros del Programa Mundial de Alimentos, añadió el
diplomático surcoreano.
Subrayó que además de atender la emergencia actual es necesario
pensar en las necesidades en ese país a largo plazo, sobre todo en
la reconstrucción y la rehabilitación, teniendo en cuenta que las
pérdidas superan los 10 mil millones de dólares.