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— El recorrido del presidente George W. Bush por el Medio Oriente
resultó un fiasco, ilustrativo de sus fracasadas políticas y de los
problemas que dejará a su sucesor, opina hoy el diario The New York
Times.
Según un editorial del rotativo, el gobernante abandonó Israel,
Arabia Saudita y Egipto sin conseguir avances concretos en los
objetivos propuestos.
Luego de siete años al margen del conflicto israelí-palestino, Bush
habló en Jerusalén de su visión respecto a la solución del problema y
de las negociaciones iniciadas en Annapolis, sin embargo, evitó los
necesarios esfuerzos para lograr concesiones de las partes, estima el
influyente rotativo.
Para el Times, tanto el gobernante como la secretaria de Estado
Condoleezza Rice en realidad parecen poco interesados en impulsar
compromisos efectivos.
Bush llegó a Arabia Saudita con la esperanza de lograr promesas de
una mayor producción de petróleo y a pesar de recibir más atención que
el vicepresidente Cheney en la visita de hace dos meses a Riad,
tampoco obtuvo los dividendos esperados, apunta.
Las autoridades saudíes acordaron un modesto incremento, calificado
por el periódico de insuficiente para aliviar las tensiones
energéticas existentes en la nación norteña.
En El Cairo, el mandatario contactó con líderes de Iraq, Afganistán
y Paquistán, países claves en la llamada guerra contra el terrorismo,
donde los fracasos de la Casa Blanca han complicado el panorama
regional e internacional, asegura el diario neoyorquino.
De acuerdo con el Times, el gobernante no pudo cambiar con su gira
la opinión de los estadounidenses, quienes necesitan a un nuevo
presidente con planes precisos para revertir el desastroso legado de
Bush.