— Las sirenas de alarma aérea lanzaron hoy su gemido quejumbroso en
toda China en honor de las víctimas del sismo del pasado lunes en
Sichuán, cuando la cifra de muertos se eleva ya a 34 mil 77.
También las sirenas de los barcos, los silbatos de las locomotoras
y las bocinas de los vehículos se unieron al coro luctuoso de tres
minutos, en la primera jornada de un duelo nacional de tres días a lo
largo y ancho de este inmenso país.
Todas las actividades se paralizaron hoy a las 14:28, hora local,
exactamente una semana después del peor desastre natural que
experimenta la nación asiática en medio siglo, mientras cientos de
millones de chinos rendían tributo a los fallecidos.
Al mismo tiempo, el número de heridos por el fenómeno telúrico de
ocho grados en la escala de Richter que destruyó el norte de Sichuán,
es ahora de 245 mil 108 personas, según informó el Consejo de Estado.
Todavía se desconoce cuál será el saldo final, aunque las
autoridades estiman que al menos 50 mil habitantes de esa región y de
las provincias vecinas perecieron a causa de los derrumbes.
Los grupos de rescate, integrados por tropas del ejército,
bomberos, trabajadores civiles y personal de salud, prosiguen la
búsqueda de sobrevivientes a pesar de que las esperanzas de encontrar
personas con vida disminuyen con el paso de las horas.
Esta tarde se registró en el distrito de Qingchuan una replica de
5,4 grados de magnitud, luego que ayer uno de estos movimientos
telúricos de 6,1 grados causara tres muertos y más de mil heridos en
el sector de Jiangyou.
Las autoridades provinciales han hecho un estimado de nueve mil 500
personas sepultadas aún bajo los escombros en las zonas exploradas.
El presidente chino, Hu Jintao, orientó a los equipos de rescate
llegar a los pueblos aislados empleando cualquier medio, para poder
evaluar lo ocurrido allí.
Hu y los miembros del Comité Permanente del Buró Político del
Partido Comunista de China (PCCh) encabezaron en Beijing la ceremonia
de duelo en memoria de las víctimas.