Una red
social de computación se instala en Cuba para el uso de los
invidentes, la cual permite su acceso a bibliotecas virtuales y la
participación a distancia en cursos y reuniones.
Esas aulas funcionan ya en varias provincias y en los centros
Nacional de Rehabilitación y Cultural Recreativo, ambos de la
Asociación Nacional del Ciego.
Este proyecto es auspiciado por la Fundación para América Latina de
la Organización Nacional de Ciegos Españoles.
Los impedidos visuales pueden utilizar la informática mediante el
sistema Jaws (lectura parlante de la pantalla), lo que ha posibilitado
en la Isla el ingreso de estas personas a los Joven Club de
Computación y la graduación del primer ingeniero en esa especialidad.