.—
Dos hombres fueron rescatados vivos hoy en China tras más de 117
horas sepultados bajo los escombros en dos puntos diferentes del
distrito de Beichuán, destruido por el sismo del pasado lunes.
Zhao Fugui, de 69 años, fue desenterrado en la aldea de Dazhu por
un equipo de bomberos procedentes de la región autónoma de Ningxia,
movilizados para brindar socorro a las víctimas del movimiento
telúrico.
El hombre permaneció bajo las ruinas de un edificio durante 119
horas, según reportó la agencia Xinhua, y sufre de deshidratación,
motivo por el cual tuvo que ser hospitalizado.
Otro hombre de 52 años, Ji Zhongshan, fue extraído de los
escombros por un equipo de socorristas del ejército, en otro sector
del mismo distrito, ubicado cerca del epicentro del sismo de
Wenchuán.
Un turista alemán también pudo ser extraído de los ruinas de un
edificio en Wenchuán, después de haber estado atrapado durante 114
horas.
El presidente chino, Hu Jintao, quien se encuentra recorriendo
las zonas siniestradas al norte de Chengdú, la capital de Sichuán,
reiteró la necesidad de proseguir la búsqueda de sobrevivientes como
tarea prioritaria.
Varios equipos de otros países especializados en este tipo de
labores de salvamento y localización de sobrevivientes en
situaciones de destrucción, están trabajando ya sobre el terreno con
su equipamiento de punta.
Dos grupos de japoneses, con un total de 60 socorristas, están
enfrascados en la tarea en el distrito de Beichuán, pero hasta ahora
la búsqueda ha sido infructuosa, pues los cuerpos encontrados eran
ya cadáveres.
Un grupo especializado surcoreano ha estado concentrado en las
ruinas de una planta química que se desplomó en la población de
Yinghua, en la ciudad de Shifang, pero sin encontrar hasta el
momento a ningún sobreviviente.
Un equipo ruso y otro de Singapur también se encuentran en la
zona participando en las labores de rescate, en tanto que los
gobiernos de los dos países enviaron ayuda por vía aérea.
Aviones rusos descargaron en el aeropuerto de Chengdú más de 60
toneladas de ayuda humanitaria, que incluye alimentos y tiendas de
campaña, en tanto que Francia enviará esta noche tiendas, sacos de
dormir, frazadas y medicamentos.