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El Buró Federal de Investigaciones (FBI) actuó con lentitud al
conocer de las torturas y maltratos inflingidos por el Pentágono a
supuestos terroristas confinados en Iraq, Afganistán y Guantánamo,
divulgó hoy el diario The New York Times.
La fuente tuvo acceso a elementos contenidos en un informe
secreto elaborado por el Departamento de Justicia, investigación que
pudiera ser revelada la próxima semana.
Dicho reporte abordó el tratamiento a detenidos en prisiones
iraquíes, afganas y en la base naval de Guantánamo, territorio
ocupado por Estados Unidos contra la voluntad del gobierno y pueblo
cubanos.
Agentes del FBI desplegados en dichas instalaciones alertaron,
desde 2002, a sus superiores en Washington sobre las prácticas
empleadas por militares para interrogar a los sospechosos, aseguró
el documento.
Sin embargo —añadió— las autoridades federales apenas
reaccionaron y sólo indicaron a sus hombres abstenerse de participar
en tales actos.
Las técnicas violentas utilizadas contra los encarcelados
provocaron fricciones entre las entidades norteñas presentes en los
centros de detención, señaló el Times, a partir de las informaciones
obtenidas.
De acuerdo con la secretaría de Justicia, funcionarios del FBI se
quejaron a su cuartel general de la situación y de los pobres
resultados en materia de inteligencia derivados del tratamiento
lesivo a los arrestados.
En sus valoraciones, los agentes dijeron ser testigos de
intimidaciones con perros, individuos vestidos con ropa de mujer y
personas esposadas en posición fetal durante 24 horas, agregó el
estudio.
Según el director ejecutivo de la Unión Norteamericana de
Libertades Civiles, Anthony Romero, es importante llegar a
establecer hasta dónde el FBI fue capaz de ignorar los argumentos de
sus funcionarios.