BEICHUÁN, China, 16 de mayo.— El presidente, Hu Jintao, llegó
este viernes a la ciudad de Mianyang, en el epicentro del fuerte
terremoto registrado el lunes, "para consolar a las víctimas e
inspeccionar las labores de rescate", según la agencia de noticias
Xinhua.
Hu Jintao tiene previsto visitar a las tropas y al personal
médico que intentan rescatar a los sepultados en el distrito de
Wenchuán, al tiempo que el primer ministro, Wen Jiabao, dijo que los
daños del sismo podrían superar al devastador temblor de 1976 en la
ciudad nororiental de Tangshan, en el que murieron hasta 300 000
personas, dijo Reuters.
Unas 216 000 construcciones fueron destruidas en Sichuán durante
el sismo de 7,9 grados en la escala de Richter, informó Xinhua.
Autoridades provinciales en esa región calculan que durante el
terremoto fueron derrumbados o dañados en algún grado alrededor de
tres millones y medio de edificaciones y viviendas. De esas
estructuras, 6 898 eran centros escolares.
El número de supervivientes de la ciudad asciende ya a 13 595,
aunque se calcula que más de 7 000 perecieron, y aún hay millares
atrapados.
Beichuán es la mayor de las ciudades que quedaron casi
completamente devastadas por el terremoto, que tuvo su epicentro en
Wenchuán, a unos 50 kilómetros de allí. El terremoto, el peor que ha
sufrido China en 32 años, causó, según las últimas cifras oficiales,
cerca de 22 000 muertos, aunque algunos funcionarios calculan que
llegarán a 50 000, la mayoría en Sichuán.
Hoy, mientras el país se esforzaba por enterrar a los fallecidos
y ayudar a decenas de miles de heridos y damnificados, una poderosa
réplica provocó avalanchas en la zona de la tragedia y el temor de
la población.