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El gobierno del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, y el
movimiento chiíta de Moqtada Sader, acordaron suspender los choques
armados en esta capital, que dejaron hasta la fecha decenas de muertos
y heridos.
Salah al Obeidi, portavoz de la organización en la provincia de
Nayaf, hizo el anuncio hoy y afirmó que el pacto estipula la
paralización de los combates mañana domingo, sin abundar en más
detalles.
Medios de prensa como el canal Al Arabiya ratificaron el acuerdo,
pero dijeron que la medida entraría en vigor a partir de este sábado.
Los enfrentamientos entre fuerzas leales al clérigo chiíta y tropas
estadounidense y locales comenzaron a finales de marzo después que el
Ejecutivo iraquí ordenara una embestida militar contra el Ejército de
Al Mahdi en Ciudad Sader.
Diversas fuentes coinciden en que la ofensiva, liderada por Estados
Unidos, ha dejado casi mil muertos y cientos de heridos, en su mayoría
civiles, entre ellos mujeres y niños.
Un comunicado emitido este sábado por el mando militar
norteamericano reveló que 19 presuntos milicianos perecieron y más del
centenar fueron heridos en distintas operaciones llevadas a cabo en
las últimas horas en esa área de Bagdad.
Al menos 11 de los supuestos sediciosos murieron el viernes, con lo
cual se eleva a 33 el número de hombres abatidos entre jueves y
viernes, según el parte castrense.
Dos centros hospitalarios capitalinos ubicados en la zona de los
combates, reportaron que entre los lesionados atendidos en las últimas
horas hay mujeres y niños.
El ejército estadounidense emplea aviones de combates y medios
blindados para el acoso a Ciudad Sader, donde habitan alrededor de dos
millones de iraquíes, cuyas consecuencias derivan en la destrucción de
decenas de viviendas e infraestructura del área.