YANGÓN, 9 de mayo.— Por lo menos el 20% de los niños que están en
zonas afectadas por el ciclón Nargis sufre de enfermedades diarreicas,
mientras otros padecimientos, principalmente infecciones
respiratorias, se comienzan a propagar rápidamente, reportó ANSA.
La Organización Mundial de la Salud teme un aumento de esos males,
y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia dijo que están "muy
preocupados, porque es una carrera contra el tiempo para salvar vidas
humanas".
Naciones Unidas llamó a la comunidad internacional a recolectar 155
millones de dólares en los próximos seis meses para financiar las
ayudas a 1,5 millones de personas afectadas por Nargis, que causó unas
100 000 muertes.
Por su parte, la FAO advierte que la situación en Myanmar es grave,
porque las cinco zonas más afectadas por el meteoro son las que
producen la mayoría de los alimentos en ese país.
La situación es más grave aún porque el arroz de la temporada
anterior recién se había cosechado y se malogró, además de que en las
zonas donde más fuerte pegó el ciclón los campesinos perdieron todos
sus utensilios, casas y comestibles almacenados.
Además, los territorios de Ayeyarwady, Yangón, Bago, Mon y Kayin
States eran considerados el "almacén de comida del país", y ahí se
perdió prácticamente todo lo acopiado.