LA
PAZ, 9 de mayo.— El presidente Evo Morales afirmó este viernes que la
derecha y la oligarquía boliviana quieren derrocarlo, porque no
aceptan que un indio gobierne Bolivia.
"Al principio dijeron (los sectores de derecha): 'Pobre indiecito,
que se divierta cuatro meses, después vamos a sacarlo' (¼
), ahora dicen: 'Este indio se va a quedar por mucho tiempo' y están
planificando cómo tumbarme", deploró Morales en un acto en la ciudad
andina de Oruro (sur), según el reporte de AFP.
La derecha se opone a la política de cambios promovida por el líder
andino, quien irá a un referendo en los próximos tres meses, junto a
su vicepresidente y nueve prefectos, seis de ellos de oposición, para
validar su mandato.
"Aquí no es un problema de autonomías (gobiernos descentralizados),
no es un problema del IDH (distribución del impuesto petrolero a los
departamentos), el problema es Evo Morales. Esos grupos no aceptan que
un campesino, un indio, un indígena sea presidente de la República",
sentenció.
El mandatario de origen aymara (el primero de ese origen que
gobierna Bolivia en sus 182 años de historia republicana) intenta
capear un duro choque con los prefectos de cuatro departamentos,
feudos de la oposición de derecha, que intentan dotarse de gobiernos
autónomos, sin apego a la Constitución.