El aniversario 119 del natalicio de José Lecticio Salcines
(1889-1974) autor de una iniciativa premiada en el I Primer Congreso
Latinoamericano de Ingeniería, celebrarán hoy sus conciudadanos de
la ciudad de Guantánamo.
El foro se celebró en Río de Janeiro, Brasil, a mediados de 1949
y orientó como paradigma para los especialistas de Latinoamérica al
Proyecto de Uso Múltiple, ideado por el guantanamero en la tercera
década del pasado siglo.
En la relatoría del evento se recomendó a todos los ingenieros de
la región que para ser costeables los diseños de grandes acueductos
debían prever, como el de Salcines, además del suministro de agua
para el consumo humano e industrial, la generación de electricidad y
el riego.
Mediante el aprovechamiento de las cuencas de los ríos al este de
Santiago de Cuba, el cubano demostró la posibilidad de abastecer con
el preciado líquido a esa urbe oriental y otras grandes ciudades,
aportar energía barata e irrigar cinco mil caballerías del fértil
valle guantanamero.
El articulista Herminio Portel Vilá en un serial denominado Agua
potable, regadío e hidroeléctricas, defendió en la revista Bohemia
la tesis de Salcines, a quien denominó el Carlos J. Finlay de la
ingeniería cubana, en detrimento de su opositor el multimillonario
contratista Octaviano Navarrete.
A mediados de la pasada centuria, este último propuso una
solución alternativa al problema del agua en la Cuna de la
Revolución, pero a través de las cuencas al oeste de esa ciudad.
En su polémica con el funesto personaje -también en las páginas
de la citada revista-, Salcines expuso el rico caudal de las ocho
fuentes acuíferas planteadas por él, muy superiores al de las tres
reflejadas en los croquis y planos de Navarrete.
El tenaz profesional guantanamero murió a los 85 años en Cuba y
al servicio del Gobierno Revolucionario, al cual sirvió como asesor
en el Ministerio de la Construcción.
Hoy se efectuará un panel sobre la vida y otra del egregio
profesional y se entregará el Premio de Arquitectura y Urbanismo que
lleva su nombre y al que aspiran decenas de profesionales de la
construcción en el territorio