Presidentes y jefes de
delegaciones de varios países de América Latina analizan a partir de
hoy aquí medidas para alcanzar la seguridad alimentaria de sus
pueblos.
El incremento de los precios de los granos y la creciente
producción de biocombustibles, en detrimento de las áreas agrícolas
y de los alimentos, se encuentra también entre los temas que
ocuparán a los mandatarios en la cumbre sobre Soberanía y Seguridad
Alimentaría.
El proteccionismo dispensado por los países desarrollados a su
producción agropecuaria y sus efectos sobre las naciones más pobres
también ocuparán un lugar en el encuentro.
Según expertos, la esencia de la crisis radica en la desigual e
injusta distribución de la riqueza a nivel mundial y la
monopolización de la producción y la distribución de los alimentos.
Para algunas naciones, la actual situación se trata de un
problema estructural del orden económico internacional vigente y no
de una crisis coyuntural que pueda resolverse con paliativos.
La cooperación mundial para enfrentar el momento de crisis es
impostergable, estiman analistas.
La víspera el ministro de Agricultura y Forestal de Nicaragua,
Ariel Bucardo, llamó a la necesidad de juntar esfuerzos y recursos
para enfrentar la crisis alimentaria.
El funcionario consideró que los gobernantes delinearán una
estrategia a corto y mediano plazo para producir un excedente de
alimentos que permita enfrentar cualquier contingencia alimentaria.