El tema electoral destaca hoy
entre las prioridades de la agenda política que enfrenta la Alianza
Patriótica venezolana, integrada por las fuerzas que apoyan el
proyecto bolivariano del presidente Hugo Chávez.
Los comicios regionales de noviembre próximo someterán a
consideración de las urnas unos 600 cargos de gobernadores, alcaldes
y miembros de los consejos legislativos, de ahí la importancia que
revisten para los seguidores del mandatario.
El propio Chávez insistió en la unidad y concertación de
intereses para mantener las posiciones ya logradas e incluso
recuperar aquellas que están en manos de la oposición.
Precisamente, en esa dirección se concretó el nacimiento de la
Alianza Patriótica, la cual cuenta en sus filas con los partidos
Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Comunista (PCV), Patria Para
Todos (PPT) y JOVEN.
Asimismo, figuran el Movimiento Electoral del Pueblo, Unidad
Popular Venezolana, Gente Emergente e Independiente por la
Comunidad.
Se prevé que para el 9 de mayo se dará a conocer la metodología a
utilizar en el proceso de selección de los aspirantes a los diversos
puestos, pues ya a finales de mes el presidente anunciará los
candidatos del PSUV.
La idea esta en contar con personas aceptadas por la comunidad y
en condiciones de llevar adelante los programas de gobierno que se
definan para cada una de las regiones.
Para ello, las estructuras del PSUV trabajan en la estrategia de
diagnostico comunal, con vistas a aprovechar la opinión del propio
pueblo a la hora de determinar los problemas específicos que
requieren de solución.