Ortega calificó de abierta conspiración contra Bolivia los intentos
separatistas y aseguró que los pueblos latinoamericanos "tenemos la
obligación de unirnos para librar esta batalla".
Al intervenir en un acto en la Plaza de la Revolución ante miles de
nicaragüenses, el gobernante dijo que el pueblo tiene la fuerza de la
conciencia para salir adelante.
Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, quien se
incorporó al acto desde el aeropuerto, hizo un análisis de su gestión
en sus más de dos años de mandato.
Morales destacó que después de la nacionalización del petróleo su
país dejó de tener déficit fiscal que arrastraban los gobiernos desde
los años cuarenta del siglo pasado.
Señaló que cuando asumió la presidencia las reservas
internacionales de Bolivia no sobrepasaban los 1 700 millones de
dólares y tras dos años, el país ya tiene fondos de más de 6 000
millones de dólares.
Indicó que pese a los avances, "es casi imposible enfrentar
demandas sociales que datan de hace 500 años, en solo dos años".
Asimismo, ratificó la continuidad del proceso de cambio y expresó
su convencimiento de que en estos dos años el gobierno de Estados
Unidos no dejó de conspirar contra su gobierno.
Los oligarcas y el gobierno estadounidenses siempre plantean la
necesidad de "tumbar al indio", aseveró.
En el acto también habló el canciller venezolano, Nicolás Maduro,
quien expresó la solidaridad de su país con Nicaragua y su apoyo a la
Cumbre de presidentes.
El acto fue la antesala de la Cumbre sobre seguridad alimentaria en
la que participarán delegaciones de varias naciones latinoamericanas.
(PL)