SAN
DIEGO, 6 de mayo.–– El alcalde de San Diego, Jerry Sanders, denunció
hoy que la empresa de seguridad Blackwater registró, bajo
denominación de "policía fronteriza", un proyecto de campo de
entrenamiento a unos 500 metros de la frontera con México, refirió
Notimex.
Según el alcalde, Blackwater empleó a dos empresas distintas de
San Diego a fin de conseguir el permiso para un campo de
entrenamiento paramilitar en la zona limítrofe de Otay, con registro
de "escuela vocacional" y la denominación de agencia policiaca
fronteriza.
El nombre para esas instalaciones, agencia policiaca o agencia
del orden del suroeste, se traduce en términos geopolíticos
estadounidenses en corporación policiaca de la frontera, pues los
límites con México se definen como el suroeste del país.
Al mismo tiempo, diversas organizaciones divulgaron
transcripciones de recientes programas de radio en los que un
ejecutivo de Blackwater reconoce que aceptaría "cualquier contrato
que le ofreciera el gobierno estadounidense para controlar la
frontera".
La organización estatal sin fines de lucro Coraje de California
mantiene dos campañas en las que pide a la presidenta del Congreso,
Nancy Pelosi, al gobernador Arnold Schwarzenegger y las senadoras de
California que prohíban la instalación de Blackwater en la frontera.
El director del Proyecto Fronterizo del Comité de Servicios
Amigos de las Américas, Pedro Ríos, dijo a Notimex que observan
"muchas señales y mucho interés de un grupo con nula transparencia
por aferrarse a instalarse en la frontera".
El sitio que Blackwater eligió para montar su campo de
entrenamiento a escaso medio kilómetro de la fronteriza ciudad
mexicana de Tijuana también se ubica a unos 300 metros de una
estación de la Patrulla Fronteriza del sector San Diego, según las
denuncias.