PINAR DEL RÍO. — Consultas con modernos medios de diagnóstico y un
centenar de operaciones es el saldo de la Misión Milagro en los
establecimientos penitenciarios de la provincia.
Llevada a cabo por especialistas del Centro Oftalmológico pinareño,
esta experiencia convierte al territorio en el primero del país en
atender preventivamente a su población penal de afecciones que pueden
provocar la pérdida definitiva de la visión.
Ya habíamos completado el estudio de los habitantes del territorio.
Solo quedaba un pequeño por ciento que por su condición de reclusos no
se habían evaluado, y nos propusimos llegar hasta ellos, precisó
Osmany Correa, coordinador de la Misión Milagro en Pinar del Río.
"En un mes se realizó el pesquisaje y la actividad quirúrgica. En
ambas participaron alrededor de 20 especialistas y un equipo de
enfermeros y personal paramédico".
"Desde el punto de vista humano ha tenido un gran significado para
nuestro colectivo. Estar en una celda, junto a los reclusos, y haber
apreciado el respeto con que nos tratan y aceptan cada una de nuestras
recomendaciones, fue algo inolvidable", agregó.
Bernardo Vázquez, uno de los beneficiados, asegura haber recibido
una atención inmejorable. "Acciones como esta demuestran que no
estamos aislados de la sociedad y reafirman la grandeza de la
Revolución", dijo.
La Misión Milagro se inició en Pinar del Río en abril del 2006.
Desde entonces, 21 000 personas han sido intervenidas quirúrgicamente
y más de 31 000 asistieron a las consultas especializadas.