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Las autoridades migratorias estadounidenses ofrecen pocos detalles
sobre las muertes de indocumentados bajo su custodia, revela hoy el
diario The New York Times.
Según el rotativo, entre enero de 2004 y noviembre de 2007, al
menos 66 seres humanos murieron en cárceles destintadas a inmigrantes
ilegales, la mayoría de ellos en circunstancias sin esclarecer
totalmente.
El último caso reportado fue el del guineano Boubacar Bah, quien
falleció en junio del año pasado, luego de sufrir fractura craneana y
varias hemorragias cerebrales, en la prisión privada Elizabeth
Detention Center, de Nueva Jersey.
La versión digital del Times cita una lista compilada por la
Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), en la cual aparecen los
nombres de las víctimas fatales, sin embargo, -precisa- apenas brinda
elementos sobre los sucesos que rodearon dichas defunciones.
Esa relación es poco confiable, aunque como mínimo sirve para
comprender la gravedad de la situación, asegura el influyente
periódico.
Para el diario neoyorquino, resulta preocupante que los familiares
de los indocumentados muertos no puedan tener toda la información
necesaria sobre la suerte de sus seres queridos.
Organizaciones no gubernamentales, ciudadanos y miembros del
Congreso estadounidense critican las violaciones cometidas por ICE en
sus redadas anti-inmigrantes y durante el encierro de los detenidos,
quienes suelen ser aislados durante días, con deficiente asistencia
médica y jurídica, recuerda la fuente.