El
descenso ofensivo y cierta apatía a la defensa del guantanamero
Giorvis Duvergel, al final de la etapa clasificatoria de la XLVII
Serie Nacional de Béisbol, dieron pie a preocupaciones y comentarios
de sus parciales.
Definitivamente el muchacho del barrio San Justo concluyó la
campaña con 338 de average, con 12 jonrones y 14 tubeyes entre sus
conexiones.
—¿Cansado, desmotivado?
—No tuve una preparación buena para la Serie Nacional. Me lo
impidió la lesión en el tobillo derecho sufrida en el Mundial de
Taipei de China. Mientras el resto del equipo corría y hacía gradas,
yo me limitaba a otros ejercicios. Por causa de esa lesión comencé a
jugar después de los primeros 20 choques. Mi rendimiento fue muy
bueno, pero al final la deuda de entrenamiento me cobró la cuenta.
Me cansé, es cierto, pero jamás me desmotivé. Quería batear,
corresponder con la responsabilidad y la necesidad del equipo, pero
no podía. De alguna manera el slump me afectó algo a la
defensa.
—¿Qué hace Giorvis en estos días?
—Me tomo un descanso para comenzar a entrenar en el estadio Van
Troi.
—El rendimiento de numerosos jardineros hace dura la lucha para
integrar la preselección nacional.
—Que haya bastantes peloteros para escoger es lo mejor que le
puede pasar a nuestro béisbol. Sería egoísta si pensara solo en mí.
No obstante, por mis resultados creo que deben convocarme a la
preselección. De ahí, a luchar para hacer el equipo grande.
—Algunos aficionados comentan por qué siendo tan buen tocador
intentas poco el toque de bola.
—No es que no me guste tocar, pero me agrada más golpear fuerte
la pelota. En esta Serie fui tercer bate la mayor parte de los
juegos en que participé. De ahí que era superior mi responsabilidad
de impulsar carreras. Cuando se es el primero en la alineación el
toque es más indicado.
—Estás entre los corredores más rápidos del béisbol cubano, sin
embargo, no eres buen robador de bases.
—Para ser buen robador hay que crear habilidades. Por ejemplo,
saber adelantar, cogerle debidamente el tiempo a los pitchers,
elegir el lanzamiento adecuado. Yo no tengo esas destrezas y no
basta con correr fuerte para llegar quieto a segunda, a tercera¼
—¿Tu mayor aspiración en el béisbol?
—Integrar el equipo a los próximos Juegos Olímpicos de Beijing.
—¿En tu opinión, por qué es tan vapuleado el pitcheo de
Guantánamo?
—No es problema de preparación física ni de exigencia. Creo que
los muchachos (porque en su mayoría son jóvenes) deben pensar más y
mejor, a la hora de lanzar.