Beijing en la mira de Giorvis Duvergel

JORGE LUIS MERENCIO CAUTÍN

Foto: Ricardo LópezEl descenso ofensivo y cierta apatía a la defensa del guantanamero Giorvis Duvergel, al final de la etapa clasificatoria de la XLVII Serie Nacional de Béisbol, dieron pie a preocupaciones y comentarios de sus parciales.

Definitivamente el muchacho del barrio San Justo concluyó la campaña con 338 de average, con 12 jonrones y 14 tubeyes entre sus conexiones.

—¿Cansado, desmotivado?

—No tuve una preparación buena para la Serie Nacional. Me lo impidió la lesión en el tobillo derecho sufrida en el Mundial de Taipei de China. Mientras el resto del equipo corría y hacía gradas, yo me limitaba a otros ejercicios. Por causa de esa lesión comencé a jugar después de los primeros 20 choques. Mi rendimiento fue muy bueno, pero al final la deuda de entrenamiento me cobró la cuenta. Me cansé, es cierto, pero jamás me desmotivé. Quería batear, corresponder con la responsabilidad y la necesidad del equipo, pero no podía. De alguna manera el slump me afectó algo a la defensa.

—¿Qué hace Giorvis en estos días?

—Me tomo un descanso para comenzar a entrenar en el estadio Van Troi.

—El rendimiento de numerosos jardineros hace dura la lucha para integrar la preselección nacional.

—Que haya bastantes peloteros para escoger es lo mejor que le puede pasar a nuestro béisbol. Sería egoísta si pensara solo en mí. No obstante, por mis resultados creo que deben convocarme a la preselección. De ahí, a luchar para hacer el equipo grande.

—Algunos aficionados comentan por qué siendo tan buen tocador intentas poco el toque de bola.

—No es que no me guste tocar, pero me agrada más golpear fuerte la pelota. En esta Serie fui tercer bate la mayor parte de los juegos en que participé. De ahí que era superior mi responsabilidad de impulsar carreras. Cuando se es el primero en la alineación el toque es más indicado.

—Estás entre los corredores más rápidos del béisbol cubano, sin embargo, no eres buen robador de bases.

—Para ser buen robador hay que crear habilidades. Por ejemplo, saber adelantar, cogerle debidamente el tiempo a los pitchers, elegir el lanzamiento adecuado. Yo no tengo esas destrezas y no basta con correr fuerte para llegar quieto a segunda, a tercera¼

—¿Tu mayor aspiración en el béisbol?

—Integrar el equipo a los próximos Juegos Olímpicos de Beijing.

—¿En tu opinión, por qué es tan vapuleado el pitcheo de Guantánamo?

—No es problema de preparación física ni de exigencia. Creo que los muchachos (porque en su mayoría son jóvenes) deben pensar más y mejor, a la hora de lanzar.

 

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