Estas afirmaciones fueron compartidas por Yaqub Mohamed al Amir y
Walid Mohamed, en una rueda de prensa en Jartum, horas después de
regresar a Sudán en un avión estadounidense que los trajo directamente
desde el criticado penal.
Yaqub dijo que las autoridades de la prisión lo habían aislado en
una celda individual desde el martes, y que al salir de Guantánamo le
pusieron una venda en los ojos y esposas metálicas en las manos, que
no le sacaron en las 27 horas que duró el vuelo hasta Jartum.
Justo antes de entregarlos a las autoridades sudanesas, los
guardias estadounidenses sustituyeron las esposas metálicas por otras
de plástico, aseguró.
Un tercer recluso, Sami al Hajj, camarógrafo de Al Yazira, no pudo
estar en la rueda de prensa porque fue hospitalizado al llegar, ya que
llevaba 16 días en huelga de hambre y presentaba un estado de salud
que los especialistas califican de cuidado, según denunció un hermano
del excarcelado, dijo PL.
El presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir, acudió personalmente a
visitar al camarógrafo de Al Yazira, quien fue recibido en Jartum por
el director general de la cadena qatarí.
Quedan otros cuatro sudaneses presos en Guantánamo: Ibrahim Osman,
Mohamed Nur Osman, Mustafa Ibrahim e Ibrahim Ahmed al Kusi.